lng. Víctor Perea Cobos

Un poco de mi trayectoria por ATAM …

Me integro desde que se inició en su segunda etapa en 1969, en la ciudad de Córdoba Veracruz.
Se recuperó a la ATAM junto con Rodolfo Perdomo C., miembro del Grupo Perdomo, Sánchez Anaya director de Talleres Industria­les Atlas y el lng. Antonio Rivera creador de los campos cañeros del Ingenio el Potrero.
En los años 1970 y 1972 se organizaron dos reuniones en Córdoba.
Se estableció una mesa directiva, quedando como presidente Juan Diaz Montalvo, quien fue creador del Ingenio San Cristóbal; prefirió renunciar para dar auge a la asociación, quedando en su lugar el lng. Isaac Bazán.
Fue en 1976 en Tampico Tamaulipas fue nombrado presidente el Dr. Silverio Flores, quien tomó las riendas de la asociación y me invito a formar parte del consejo directivo, sin embargo, cuando tenía 35 años me integre ATAM sin contar con un cargo y mi principal función era relacionarme con otros proveedores para recaudar fondos y llevar a cabo los eventos.
En Veracruz el lng. Isaac Bazán me propuso ser dirigente de ATAM.
El lng. Manuel Enríquez Poy desde ese momento es director técnico.
Manuel Enríquez es el pilar principal de la ATAM hasta el dia de hoy; siendo muy reconocido internacionalmente y gracias a él la ATAM es proyectada en el mundo azucarero latinoamericano, principalmente en Cuba.

Profesionalmente

Soy lng. Químico egresado de la UNAM.
En 1969 formé parte del equipo de químicos del Ingenio San Cristóbal; posteriormente decidí ser fundador y director de la empresa Aguatrit hasta finales del año 1976, debido a la crisis azucarera no pudo seguir subsistiendo.
En momento decidí cambiar de giro, actualmente dirijo una empresa de fertilizantes.
Desde los inicios de ATAM quedamos tres miembros:
Don Sergio Villagodoy, Don Laurea no Pérez Bonilla y un servidor.

Con base en su experiencia, ¿cuáles son los retos más importantes para la industria azucarera en México?

En el campo cañero existe el reto del cambio climático se tiene que generar un cambio radical en lo que se hace, por ejemplo: el año pasado hubo una sequía trayendo como consecuencia una reducción de azúcar; se tenía estimado una producción de 6 millones, derivado de la sequía hubo un decremento produciéndose solo 5 millones.
Se tienen que renovar cepas, e implementar en medida de lo posible los sistemas de riego, aunque sea costoso, tendrá muchos beneficios para todos.
En fabrica, habría que automatizar los ingenios, desechar las prácticas de hace más de 60 años, capacitar a los técnicos y opera­dores para el manejo de nuevos sistemas mejorando la eficiencia en fabrica. La automatización sería rentable por la eficiencia en fábrica.
En la parte financiera, sería bueno que se mantenga el mercado estable para lograr que se tengan los financiamientos oportuna­mente y poder desarrollar los proyectos de campo.

¿De qué forma instituciones como la ATAM contribuyen a la competitividad de la agroindustria azucarera?

Promoviendo capacitación en campo y fábrica.
Con la diversificación de la industria, para ser más competitivos, es decir, bajar la producción de azúcar y aumentar la producción de alcohol.

Ante la situación del COVID, ¿cuáles son los desafíos que enfrenta la agroindustria azucarera?

Se debe dedicar todo el tiempo posible a las recomendaciones de salud, cuidar principalmente a las personas de campo, en los ingenios sería bueno implementar todo lo necesario para el ingreso y realizar constante monitoreo.

¿Qué anécdota recuerda especialmente de su trayectoria en ATAM?

Es algo gracioso, en su momento cuando Flores Muñoz era director.
Invito a la delegación cubana a nuestro país; me asignaron estar con ellos en todo momento.
Cuando estamos con Flores y los presentó, el director de la Delegación cubana me pregunta: ¿Usted que hace aquí? respondí yo soy el intérprete.