Por: Luis Ramiro García Chávez, CONADESUCA

Federico Gabriel López Medel, PROCAZUCAR

María del Carmen Durán Domínguez de Bazúa, UNAM-FQ-DIQ-LIQAyQA

El pasado jueves 28 de noviembre de 2019 se llevó a cabo un Foro académico-gubernamental-industrial sobre un tema crucial para la salud de los mexicanos. El cartel original contemplaba la discusión sobre: Edulcorantes, alimentos/bebidas y hábitos, incidencia en la dieta de los mexicanos, posibilidades de diversificación de la agroindustria de la caña de azúcar, trascendencia industrial de consumidores de edulcorantes (micro, pequeña, mediana y gran industria), trascendencia económica, enfermedades y salud pública y conclusiones y recomendaciones.

El Foro, originalmente organizado por la UNAM, el IPN y la empresa PROCAZUCAR, S.A. de C.V. de la ciudad de Córdoba, Veracruz, y que terminó siendo UNAM-CONADESUCA-PROCAZUCAR, tuvo como misión la socialización a la academia de las visiones gubernamental y empresarial de la problemática de los aditivos alimentarios y, especialmente, de los edulcorantes en el marco del actual debate de la norma de etiquetado NOM-051-SCFI/SSA1-2010 que se encuentra en revisión por parte de la Dirección General de Normas de la Secretaría de Economía del gobierno federal. Se realizó en las instalaciones de la Facultad de Química de la UNAM, en la Ciudad Universitaria. Fue invitado el Rector, Dr. Enrique Luis Graue Wiechers, pero se disculpó por problemas de agenda.

El Ing. Federico Gabriel López Medel, Director General de PROCAZUCAR, invitó especialmente al sector gubernamental, en particular al Director General del Comité Nacional para el Desarrollo Sustentable de la Caña de Azúcar, CONADESUCA, dependiente de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, SADER, el Dr. Luis Ramiro García Chávez, quien dio la conferencia inaugural del Foro.

Fue invitada la Directora General del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, quien se disculpó por tener otro compromiso previo. Los representantes de productores del campo como la Unión Nacional de Productores de Caña de Azúcar, A.C., la Unión Nacional de Cañeros, A.C. CNPR, la Unión Estatal de Cañeros, A.C., la Confederación Nacional de Propietarios Rurales, A.C., también fueron invitados.

Del sector industrial participaron colegas de la Cámara Nacional de las Industrias Azucarera y Alcoholera y de Ingenios no afiliados a la CNIAA. Se invitó también a representantes del Comité Técnico de Normalización Nacional de la Industria Azucarera y Alcoholera, COTENNIAA y de la Asociación de Técnicos Azucareros de México, A.C. (ATAM).

Los organizadores invitaron a representantes de las tres entidades de la UNAM que tienen interés en los alimentos y las bebidas no alcohólicas: El Programa Universitario de Alimentos, participando el MVZ Carlos Labastida Villegas, su Director; la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán donde se imparte la carrera de Ingeniería de Alimentos, participando a nombre de su Director, el Maestro Jorge Alfredo Cuéllar Ordaz, la Dra. María Eugenia Ramírez Ortiz, Jefa de la Sección de Ingeniería en Alimentos y de la propia Facultad de Química, entidad anfitriona, donde se imparte la carrera de Química de Alimentos, en cuya creación participó la M. en E. Olga del Carmen Velázquez Madrazo, del Departamento de Alimentos y Biotecnología, quien también estuvo presente. También invitaron a personal de la Facultad de Medicina para el tema de las enfermedades y la salud pública, participando la Dra. Martha E. Pérez Armendáriz, Titular del Laboratorio de Sinapsis Eléctricas del Departamento de Biología Celular y Tisular.

Se invitaron a los presidentes de algunas de las Comisiones de la H. Cámara de Diputados y la H. Cámara de Senadores, así como a representantes de la prensa, como El Financiero, El Economista, El Universal, Excélsior, Reforma, El Norte, revista Proceso, etc., aunque al final no asistieron. Finalmente, participaron estudiantes de las licenciaturas de Química de Alimentos e Ingeniería Química y del Programa de Maestría y Doctorado en Ciencias Químicas y académicos de la entidad universitaria anfitriona, la Facultad de Química de la UNAM.

Dentro de la conferencia inaugural resaltó la importancia del sector de la caña de azúcar para mejorar la calidad de vida de varios millones de personas que dependen de ella en México para su supervivencia. Dentro de los datos duros que el Dr. García Chávez dio a los participantes del Foro destacaron los siguientes: Durante la zafra 2018/19 se cosecharon 804 mil hectáreas para la producción de azúcar en 15 estados de la República Mexicana. Se molieron 57 millones de toneladas de caña y se produjeron 6.4 millones de toneladas de azúcar. Hay más de 267 municipios en donde se cultiva caña de azúcar. Su cultivo e industrialización es fuente de empleo e ingreso para más de 500 mil familias. En los municipios cañeros el 14% de la población se encuentra en pobreza extrema. Aunque el principal uso de la caña en México es para obtener azúcar, de ella se pueden obtener una gran cantidad de productos y subproductos. Si se transforma el excedente de caña que no tiene mercado nacional se podrían obtener 880 millones de litros de etanol, para oxigenar 18% de las gasolinas que se consumen diariamente en México en mezcla del 10% evitando el uso del éter metilterbutílico, un cancerígeno probado. De la destilación del etanol se obtienen las vinazas que, bio-transformadas en reactores anaerobios, podrían producir biogás rico en metano como combustible secundario de las propias plantas alcoholeras haciendo a la caña verdaderamente sustentable.

Otra de las conclusiones derivadas de la conferencia del Dr. García Ramírez fue justamente el señalamiento de los datos duros sobre la reducción del consumo del azúcar y su sustitución por los jarabes de maíz de alta fructosa, JMAF. De acuerdo con numerosos estudios, el consumo exacerbado de fructosa causa daños severos de salud, como la hipertrigliceridemia y la resistencia a la insulina lo que conlleva a la diabetes mellitus (J. Clin. Invest. DOI: 10.1172/JCI37385), algunos de ellos desarrollados por una colega del Instituto Nacional de Cardiología Ignacio Chávez y académica de la Facultad de Medicina de la UNAM, la Dra. Laura Gabriela Sánchez Lozada. Otro problema que se avizora para la salud pública es el aumento desmedido en el consumo de los edulcorantes artificiales, que siguen en debate en todo el mundo por no tener suficientes argumentos tanto en pro como en contra de su uso cada vez mayor por parte de la población (que está siendo un modelo experimental de los efectos  de estas sustancias químicas y que, combinados con otras sustancias químicas como los colorantes y los conservadores que sustituyen al azúcar en su función de evitar la proliferación de microorganismos en alimentos y bebidas no alcohólicas podrían tener un efecto sinérgico en el metabolismo de ellas, tanto niños, como adultos jóvenes y mayores).

Estos paradigmas se vieron reforzados con la conferencia del Ing. López Medel; observando que la orientación productiva de La Caña de Azúcar en México, se encuentra acotada a: producción de piloncillo, Etanol-cogeneración eléctrica y Azúcar- Melaza, observando la potencialidad y urgencia de Diversificación.

Pero también mostró los efectos del TLCAN: Mientras que en México el consumo de JMAF creció el 867.4% en 14 años (11.45 kg per cápita), en los EEUU decreció -36.0% (-9.734 kg per cápita). El consumo de azúcar en México de 2004 a 2018 decreció el -31.86% (-15.84 kg per cápita), de 5,075,442 a 4,228,310 ton. En los EEUU creció el 11.41% (3.19 kg per cápita), de 8,189.350 a 10,223,262 ton

El consumo per cápita de azúcar en 2004 fue de 49.72 kg y de allí se ha desplomado a 33.88 en 2018 (tasa anual 2014-2018: -2.7%), acumulando -31.86%. El JMAF pasa de 1.32 kg per cápita en 2004 hasta 12.77 kg en el lapso 2004-2018 (tasa anual 2014-2018: 17.58%). Los edulcorantes de alta intensidad o artificiales pasan de 1.33 Kg Per cápita hasta 4.43 kg per cápita en 2004 y 2018, respectivamente.

Finalmente, ‘quien paga los impuestos es el consumidor”.

Para terminar con esta parte, el Ing. López Medel presenta una evaluación sobre la estimación de utilidad en cada segmento que utiliza como materia prima básica, Azúcar de caña, concluyendo lo siguiente:

  1. Según la medición de concentración de bebidas saborizadas en el ciclo 2017/2018, el Brix promedio fue de 7.906°, esto conlleva a que, en 2004 la concentración de 1 litro de refresco era de 104 gramos de Azúcar y en 2018, la concentración es de 50.7 gramos por litro.
  • Según el IEPS retenido por la SHCP, durante el período Oct-2017 a Sep-2018 de $25,222.4 MMPP se vendieron 21,558 millones de litros, que significaron 172.6 litros Per cápita. El 70% del consumo del JMAF utilizado como edulcorante de refrescos en ese mismo ciclo, representó 109.91 litros Per cápita, lo cual conlleva a que el consumo de refrescos endulzados con Azúcar, fue de 62.85 litros Per cápita (equivalentes a 605,817 Ton de Azúcar), pero el consumo registrado de Azúcar por la Industria embotelladora, fue de 2.018 millones de toneladas. Esto concluye, que el real consumo per cápita de refrescos, es de 319.3 litros, que significan 146.7 litros más que los consignados con el IEPS (18,285 millones de litros más).
  • Según el promedio de precios de Azúcar en el ciclo de 2017/2018 fue de $14,886.20 Ton. El jarabe de maíz de alta fructosa mantuvo un promedio de precio en México de $US/lb de 0.27 = $11,607.32 /ton (78% del precio del azúcar). Los edulcorantes de alta intensidad utilizados promedian un precio equivalente al azúcar de $/ton 1,250.00 (8.4% del precio del azúcar).
  • Este JMAF se vende en los EEUU a $US/lb 0.40 = $17,196.03, lo cual significa una práctica comercial desleal o “dumping” ¿Por qué no se resuelve esto?
  • La cantidad importada de JMAF (con maíz amarillo e importación directa de JMAF), significan 1.6 millones de toneladas, cantidad igual al azúcar que se tiene que exportar a un precio menor al doméstico con una tendencia al utilizar menos edulcorantes calóricos, no en función de la salud sino en función del negocio.
  • Es notable que, en los EE.UU., se incremente el uso del azúcar y se decremente el de los edulcorantes de maíz y que, en México, pase lo contrario. Allá se muestra preocupación por la salud y acá ¿Qué pasa?
  • Respecto del etiquetado de “azúcares”, en los EE.UU., desde mayo de 2012, el Departamento de Servicios de Salud y Humanos (Departmento of Health & Human Services), Food and Drug Administration, canceló la utilización del término “azúcares” para el JMAF y en México no se ha logrado diferenciarlo.
  • Es notable que la industria de bebidas mantenga una visión de rentabilidad, con análisis de predicción, diversificación de formulación en sus productos y estrategias de marketing de comercialización, mientras que la Agroindustria de la Caña de Azúcar, permanezca a la expectativa de una menor producción, sin análisis detallados de tendencias de consumo, sin estrategias comerciales de productos alternos ni respuestas para alternativas de diversificación.

Como última observación, los refrescos que representaron el 40% de las ventas del ciclo 2017/2018, mantenían un Brix de 10.5°, para el ciclo 2018/2019 mantienen un Brix de 7.3° (del 70% = 30% menos consumo de Azúcar y JMAF)

El Dr. García Chávez propuso al final de su conferencia disgregar el concepto “azúcares” por los de azúcar de origen natural, jarabe de maíz rico en fructosa y edulcorantes de origen sintético. Esto fue complementado por la Dra. Carmen Durán al moderar la Mesa Redonda de la UNAM con lo mencionado por la Dra. María Eugenia Ramírez y la M. en E. Olga Velázquez sobre las diferentes rutas metabólicas de la glucosa y la fructosa en el organismo humano por lo que los consumidores deben saber con exactitud lo que podrían ingerir si adquieren un alimento endulzado con un edulcorante específico y no usar términos genéricos que los “engañan” -usando el término misleading en inglés-.

De hecho, la carta publicada por las autoridades de la entidad conocida como U.S. FDA de los Estados Unidos (Food and Drug Administration, en inglés), país con la mayor producción de mieles fructosadas de maíz del mundo presentada por el Ing. López Medel es clara al respecto y, por tanto, antes de aprobar esta versión de la Norma en cuestión en la Cámara de Diputados, es imperativo consultar a la Secretaría de Salud y a la COFEPRIS sobre los términos de esta carta para corregir estos puntos clave del uso de la palara “azúcar” solamente para el producto obtenido con operaciones físicas de la caña, mientras que los jarabes de maíz que se obtienen por transformaciones químicas de los almidones del maíz para obtener primero glucosa y luego invertirla química o bioquímicamente para obtener fructosa deben llamarse así aunque usan tres o cuatro palabras. Y los edulcorantes sintéticos deben indicar en las etiquetas cuáles son las ingestas diarias admisibles y lo que representa su presencia en alimentos y bebidas no alcohólicas y si se han realizado estudios de los efectos de las mezclas que están haciendo.

Esto se pidió en 2009 cuando iba a salir la NOM-051-SCFI/SSA1-2010 ¿Y qué ocurrió? Se desechó.

¿Y cuáles han sido los resultados? Problemas de salud, problemas financieros, pobreza extrema en el campo.

La necesidad de sensibilizar a nuestros representantes en el poder legislativo de cambiar para mejorar (como decían los clásicos del siglo de oro español: mudarse por mejorarse) y, de una buena vez, corregir esa norma de etiquetado y tomar el toro por los cuernos y dejar de lado las cartas paralelas de la exportación-importación de azúcar y JMAF y de edulcorantes artificiales que están causando tanto daño a México.