Por: Noé Aguilar Rivera
Universidad Veracruzana, Facultad de Ciencias Biológicas y Agropecuarias,
Km. 1 Carretera Peñuela Amatlán de los Reyes S/N. C.P. 94945, Córdoba, Veracruz México.
correo electrónico: naguilar@uv.mx

INTRODUCCIÓN

México enfrenta grandes retos en materia ambiental. Dentro de los principales se encuentra: la mitigación del cambio climático la reforestación de bosques y selvas, la conservación y el uso del agua y del suelo, la preservación de la biodiversidad, el ordenamiento ecológico y la gestión ambiental con la competitividad de los sectores productivos y con el desarrollo social.

La agroindustria azucarera, como la principal agroindustria en México, presenta crisis recurrentes derivadas por diversos factores como prácticas de manejo sin considerar agricultura de precisión y agroecología, costos de producción a la alza, afectaciones climatológicas severas como sequias, necesidad de certificaciones internacionales, baja reconversión de ingenios azucareros, políticas públicas poco eficientes entre otros que limitan la transición a una agroindustria con alto nivel de competitividad y sostenibilidad. La sacarosa como producto objetivo constituye desde hace cientos de años como uno de los componentes más importantes y universalmente utilizados de la dieta humana. Como material alimenticio básico, el azúcar o sacarosa suministra energía, su valor y su papel en la dieta humana son polémicos; su importancia viene dada en su aporte energético a bajo costo, en combinación con su capacidad de endulzar. Sin embargo, el azúcar tiene la ventaja económica de que es un alimento de canasta básica y es un bien estratégico del gobierno federal al ser energético de bajo costo presente en refrescos, panadería, confitería etc. y como consumo directo como edulcorante y materia prima de alta pureza en las industrias farmacéutica, alimentaria, química. Actualmente, existen 49 ingenios en operación en 15 estados y 227 municipios con diversos indicadores de productividad (https://www.gob.mx/conadesuca/es/articulos/8-informe-estadistico-del-sector-agroindustrial-de-la-cana-de-azucar-en-mexico?idiom=es) (Figura 1).

Figura 1. Estados productores de caña de azúcar

Como agroindustria presenta además otras problemáticas complejas derivadas de fallidas políticas ambientales, laborales, seguridad social, fiscales, salud y exportación dentro de los tratados comerciales vigentes. Es decir, desde el periodo postrevolucionario, la supervivencia de esta agroindustria es resultado de la intervención del estado mexicano expropiando o administrando ingenios colapsados por cambios socioeconómicos, geopolítica del azúcar, competencia con otros edulcorantes y tecnología, como ente regulador y propietario de instituciones de investigación, distribución, almacenamiento y comercialización de azúcar en el territorio nacional y exportación.

Sin embargo, políticas públicas para la competitividad, sostenibilidad, reconversión productiva con nuevos productos como etanol biocombustible, cogeneración eléctrica, productos químicos, abonos y alimentos pecuarios derivados de los subproductos melazas, cachaza, vinazas, bagazo, cenizas y la mitigación de gases de efecto invernadero (GEIs) por quema de cañaverales y procesos energéticos en factorías son aún  temas pendientes desde los decretos cañeros de 1941 a 1991  y actualmente con la Ley de Desarrollo Sustentable de la Caña de Azúcar de 2005 y los Programas Nacionales de la Agroindustria de la Caña de Azúcar (PRONAC).

Es decir, este sector no cuenta con certeza jurídica, al estar regulada por un conjunto de leyes ambiguas y contradictorias sin un plan estratégico con bases científicas para la competitividad, diversificación de usos de caña y transformación de subproductos y creación de cadenas de valor sostenible. Sus problemáticas son complejas y estrategias como manejo sostenible del cultivo, baja incorporación de investigaciones multidisciplinarias, reducción de GEIs y quema de cañaverales e industrialización integral, minimizando perdidas de sacarosa, vapor, agua y materia prima son propuestas de mejora continua con la participación de todos los actores dentro de la realidad nacional. Es conveniente precisar que de ninguna manera tales elementos son exclusivos o excluyentes y mucho menos exhaustivos de las problemáticas de la agroindustria

En este sentido, la determinación en forma anticipada de la superficie, producción y sostenibilidad del cultivo de  caña de azúcar a mediano plazo, en municipios, predios y  zonas de abasto de los ingenios azucareros, no pueden basarse en situaciones estáticas o promedio debido a que estos estudios a menudo proveen un panorama incompleto de lo que sucede a nivel de campo comercial, ya que las variadas condiciones ambientales y prácticas de cultivo pueden influir y resulta sumamente importante en el trazado de estrategias para la actividad azucarera, en la planificación agrícola como una actividad fundamental, aumentar la productividad. Sin embargo, las estadísticas cañeras (rendimiento de campo promedio), a nivel municipal o zonas de abasto de ingenios azucareros como componente de los sistemas de información agrícola, es el único valor de referencia que se toma actualmente como representante de la realidad productiva y en los procesos de toma de decisiones y estimados para definir zonas de alta, media o baja productividad sin considerar la variabilidad espacial y los factores limitantes y no permite llevar a cabo la determinación del potencial productivo real para las zonas cañeras de México y direccionar estudios de regionalización, zonificación y lotificación  etc.

AGROINDUSTRIA DE LA CAÑA DE AZÚCAR

Para poder plantear alternativas u opciones para transitar a la sostenibilidad es necesario dimensionar conceptualmente la agroindustria.

Las agroindustrias tienen como objetivo la transformación industrial de los productos agrícolas para darles un mayor valor agregado. Establecen medidas y técnicas para el manejo y tratamiento de los productos agropecuarios, tanto para ingresarlos al mercado en fresco como para su ulterior transformación.

Solleiro (1993) planteo que la agroindustria es un sistema dinámico que implica la combinación de dos procesos productivos, el agrícola y el industrial, para transformar de manera rentable los productos provenientes del campo. El concepto va más allá de los tradicionales como industria de alimentos, cuyo único vínculo con la agricultura se da a nivel de mercado mediante la compra de insumos, o el de cadena alimentaria que expresa el funcionamiento e interrelaciones de los productos dentro del sistema alimentario.

Para este autor, en forma general puede decirse que existen dos criterios básicos para determinar que es agroindustria: Que haya producción agrícola, pecuaria, forestal o pesquera y un proceso de transformación y comercialización

A partir de estos dos criterios básicos surgen diversas variantes o escuelas aplicables a la agroindustria azucarera nacional (Tabla1).

Tabla1. Enfoques del concepto de agroindustria (Solleiro, 1993)

Por lo tanto la agroindustria de la caña de azúcar y subproductos puede subclasificarse mediante el  grado de transformación industrial en 4 tipos:

  1. Agroindustrias que dan solamente un acondicionamiento a las materias primas, sin cambiar su forma o composición fisicoquímica
  2. Agroindustrias que cambian la composición física de las materias primas, pero no cambian su composición química
  3. Agroindustrias que alteran la composición física, química y organoléptica de las materias primas
  4. Agroindustrias que implican una transformación profunda de la composición fisicoquímica de los productos.

En este período de cambios, las transformaciones tecnológicas y las nuevas exigencias de los consumidores han modificado los patrones de demanda hacia una mayor diversificación facilitando la aparición de nuevos procesos y productos, de modo tal que la competencia entre empresas agroindustriales ha dejado de basarse únicamente en los precios, pasando a primer plano como factores de competitividad, la calidad, el diseño y la diferenciación de productos (Solomon et al. 2019). Por lo tanto, cada una de las regiones cañeras posee características y condiciones productivas singulares que hacen que el potencial productivo, la expectativa de rendimientos agroindustriales, productos potenciales y los costos de producción involucrados varíen significativamente. En este sentido, la gestión ambiental del cultivo ha venido exigiendo la predicción del comportamiento de la producción y el riesgo ambiental en los distintos niveles de control en el cultivo comercial, ya que las formas de manejo del suelo, la profundidad y la densidad de plantación, riego, clima, control de la maduración, plagas y enfermedades, etc. y no solo considerando el rendimiento y el crecimiento de la superficie cultivada (García-Bustamante et al. 2018) (Figura 2)

Figura 2. Superficie cosechada y rendimiento de campo 1930 a 2021 (con datos de CNPR, CONADESUCA e INEGI)

SOSTENIBILIDAD DE LA AGROINDUSTRIA DE LA CAÑA DE AZÚCAR

De acuerdo a Rivera-Hernández et al. (2017) Los términos: “desarrollo sostenible”, “desarrollo sustentable”, “sostenibilidad” y “sustentabilidad” son utilizados indistintamente en todas las actividades humanas como sinónimos. Sin embargo, el desarrollo sustentable y la sustentabilidad son definidos como un nuevo modo de producción establecido en los potenciales de la relación naturaleza sociedad y no en las perspectivas del mercado

El desarrollo sostenible y la sostenibilidad implica la posibilidad de convivir en el mediano y largo plazo en el entorno conociendo los límites de los ecosistemas para satisfacer las necesidades de la sociedad.

Si consideramos que el objetivo del desarrollo sostenible es el mejoramiento de la calidad de vida humana, que puede implicar el manejo e incluso la transformación de los ecosistemas, aprovechando sus bienes y servicios, minimizando los conflictos que producen la explotación de los mismos y distribuyendo los costos y beneficios ambientales entre las poblaciones involucradas; el concepto de desarrollo sostenible no supone como objetivo único la conservación de la naturaleza en su estado original, sino que significa la aplicación de un modelo de desarrollo que minimice la degradación o destrucción de la base ecológica de producción y permita el desarrollo de las futuras generaciones. La naturaleza de esta concepción sugiere que este concepto se basa en tres pilares: El manejo ambiental; el desarrollo social, económico y político; y el bienestar humano.

El objetivo para la agroindustria azucarera de potenciar competencias que permitan a los actores la toma de decisiones técnicas y administrativas en el corto (sustentabilidad) y mediano y largo plazo (sostenibilidad) para incrementar la productividad de la agroindustria en un marco de desarrollo sostenible y la circularidad en el contexto de la economía mundo plantea varias interrogantes: ¿Cuáles son los  factores que limitan la productividad, rentabilidad, diversificación de la  agroindustria en México?  ¿Cuál es la condición competitiva y sostenible de la agroindustria para crecer, diversificarse y mantenerse en el mercado?, ¿Qué cambios específicamente se requieren, para que la agroindustria sea competitiva? ¿Cómo contrarrestar la disminución del precio de los productos agroindustriales convencionales en el mercado internacional y nacional ¿Como incrementar el valor y la productividad de la agroindustria?, ¿De qué es posible incrementar el uso de los subproductos y coproductos del proceso agroindustrial? ¿Cómo dar a estos un valor añadido? ¿Como abordar el paradigma del desarrollo sostenible de la agroindustria?

En respuesta a esas preguntas y crecientes desafíos ambientales, económicos y sociales, el sector de la caña de azúcar está adoptando enfoques agroecológicos para diseñar y evaluar sistemas que hagan un uso más eficiente de los recursos naturales y de la economía (agroquímicos y combustibles fósiles), movilicen la biodiversidad vegetal y adopten prácticas agroecológicas y sostenibles. Esto lleva a plantear 3 escenarios posibles basados en los conceptos de sostenibilidad (Tabla 2)

Tabla 2. Escenarios de sostenibilidad para l agroindustria de la caña de azúcar

Este escenario insostenible se vio reflejado parcialmente durante la pandemia de Covid-19 (2020-2022) con la caída en la productividad de 70,936 a 62,891  t/ha(Figura 3)

Figura 3. Rendimiento de campo zafras 2018/2019 & 2019/2020 (7° Informe estadístico del sector agroindustrial de la caña de azúcar en México. Zafras 2010-2011 / 2019-2020)

Uno de los mayores desafíos que enfrenta actualmente el mundo es la escasez cada vez mayor de los recursos como materia prima para alimentos, energía, medicinas y numerosos bioproductos etc. vitales para la sostenibilidad. Según Yuan y Lo (2020) para 2030, las personas requerirán un 30% más de agua, 45% más de energía, y un 50% más de alimentos. La sostenibilidad de la producción de alimentos, materias primas, energía y agua se ha convertido en un área crítica de estudio para la transdisciplinariedad debido a que el concepto de sostenibilidad se ha adoptado a todas las actividades antropogénicas, así como a los sectores de negocios y fabricantes. Para la transición progresiva de la convencional fábrica de azúcar y las destilerías a bio-refinerías, junto con acciones para mitigar el impacto del cambio climático y varios factores socioeconómicos, tecnológicos y políticos se ha vuelto critica.

En este sentido, de acuerdo a Nieto, (2017) en 2015, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) aprobó una nueva agenda internacional para el desarrollo, la Agenda 2030 integrada con 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y 169 metas con acciones diri­gidas hacia el crecimiento económico sostenible, el empleo decente y la industria­lización en todos los países.

Por lo tanto, para evaluar la sostenibilidad en agroindustria de la caña de azúcar es necesario interactuar nuevos indicadores como la condición del suelo y el clima, la aceptabilidad comercial, la seguridad energética, la seguridad de la inversión, la sostenibilidad del suelo, el cambio climático, la eficiencia, la rentabilidad, el desarrollo social con un marco analítico robusto (El Chami  et al. 2020; Gheewala et al. 2016). (Figura 4 y tabla 3)

Figura 4. Objetivos de la agenda 2030 de desarrollo sostenible (https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/2015/09/la-asamblea-general-adopta-la-agenda-2030-para-el-desarrollo-sostenible/

Tabla 3. Agenda 2030 de desarrollo sostenible de la agroindustria de la caña de azúcar (adaptado de Aguilar-Rivera, 2022)

CONCLUSIONES

El análisis de la sostenibilidad para la convencional industria azucarera es un cambio de paradigmas altamente relacionados, como la competitividad, la productividad, la rentabilidad, la diversificación productiva y su relación con la naturaleza. La nueva agroindustria de la caña de azúcar requiere urgentemente nuevos indicadores para evaluar su sostenibilidad ya que los enfoques actuales en operación se basan en las evaluaciones de modelos de economía lineal e indicadores productivos sin considerar los impactos sociales y ambientales. Estos nuevos modelos como la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible, la economía circular y otros representan la oportunidad de evaluar la sostenibilidad con la integración de nuevos indicadores y permitir que la industria azucarera se convierta en un polo de desarrollo regional sostenible.

REFERENCIAS

Aguilar-Rivera, N. (2022). Bioindicators for the Sustainability of Sugar Agro-Industry. Sugar Tech, 1-11.

El Chami, D., A. Daccache, and M. El Moujabber. (2020). What are the impacts of sugarcane production on ecosystem services and human well-being? A review. Annals of Agricultural Sciences 65(2): 188-199

García-Bustamante, C.A., N. Aguilar-Rivera, M. Zepeda-Pirrón, and C. Armendáriz-Arnez. (2018). Development of indicators for the sustainability of the sugar industry. Environmental & Socio-economic Studies 6(4): 22-38.

Gheewala, S. H., Silalertruksa, T., Pongpat, P., Prasara-A, J., Prapaspongsa, P., & Jakrawatana, N. (2016). Sustainability assessment of sugarcane biorefineries to enhance the competitiveness of the Thai sugar industry. In Proceedings of the International Society of Sugar Cane Technologists (Vol. 29, pp. 791-798).

Nieto, A. T. (2017). Crecimiento económico e industrialización en la Agenda 2030: perspectivas para México. Problemas del desarrollo48(188), 83-111.

Rivera-Hernández, J. E., Blanco-Orozco, N. V., Alcántara-Salinas, G., Houbron, E. P., & Pérez-Sato, J. A. (2017). ¿ Desarrollo sostenible o sustentable? La controversia de un concepto. Posgrado y Sociedad Revista Electrónica del Sistema de Estudios de Posgrado15(1), 57-67.

Solleiro J.L. (1993), Desarrollo tecnológico en la agroindustria. Alternativas para el desarrollo agroindustrial. Compilado por Horacio Santoyo Cortés y Manrrubio Muñoz Rodríguez. México: UACH-CIESTAAM, 1a. edición, 351 p.

Solomon, S., G. P. Rao, M. Swapna, A. Kumar, and R.C. Singhal. (2019). Corporate Social Responsibility initiatives and their impact on sugar-mill performance: a case study of the Seksaria Biswan Sugar Factory, India.  Proceedings of the International Society of Sugar Cane Technologists 30: 377–383

Yuan, M. H., and Lo, S. L. (2020). Developing indicators for the monitoring of the sustainability of food, energy, and water. Renewable and Sustainable Energy Reviews119, 109565.